En este hermoso municipio ubicado al suroeste y a una distancia de 58 kilómetros de la ciudad de Mérida,nos encontramos a la entrada de una estructura de bienvenida y a un lado un bellisimo estuco que al mirarla nos da la idea de transportarnos a esa época de oro de nuestros antepasados, que al entrar e iniciar el recorrido por esta población enclavada en las faldas de la sierrita y rodeado de rojizos "kankabales" en donde se cultivan cada fin de año las famosas" manzanas yuca tecas" que por ser muy solicitadas en el mercado le dan a la gente campesina de la región unas jugosas ganancias económicas.
Pero si continuamos nuestro recorrido en esta comunidad mágica nos encontramos el contraste con la arquitectura moderna del ahora, pero eso no quiere decir que la calle real con fachadas coloniales al estar mirándolas nos da la idea de ver a esa gente caminando por ahí con esa vestimenta de esa época.
Las estructuras de la época que rodean la plaza principal son hermosas acompañándoles la calle rellena de los llamados "simituun" piedras cuadradas en forma de ladrillos tallados que dejan hermosa la calle que da a la entrada del mercado principal de la población.
Al continuar nos lleva al asombro de lo fascinante en que se encuentra el retablo del altar de la iglesia uno por decir muy escaso que conserva sus acabados de recubrimiento de color oro brillante, que resalta y la una elegancia a este sagrado templo construido en un gran montículo que sobresale como símbolo de grandeza en la plaza, pero eso no es nada si en la parte sur del atrio nos encontramos con un exacto y preciso reloj de sol el cual no se le puede adelantar ni atrasar para ajustarlo a los caprichos del mandato gubernamental; ya que se encuentra ubicado exactamente en donde la linea imaginaria Meridiano 90 pasa inadvertidamente marcando el uso horario exacto de nuestro país al que de manera muy equivocada le hacen llamar hora del centro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario